Esa línea curva capaz de enderezarlo todo

He tenido uno de esos días en que me pierdo en mil cosas que me agobian, intento aparentar que no pasa nada y exteriormente eso parece, me mentalizo a seguir pero parece que conforme las horas del día transcurren, las cosas negativas van en aumento, es más, parecería que mi estado interior es como esas bolas de nieve que conforme va rodando se agiganta más y más y se va llevando de encuentro lo que tiene enfrente: fallas técnicas en trámites que me urgía sacar, olvidos importantes que tienen consecuencias, mala cara, enojos, alguna que otra expresión dura a alguien, impaciencias, un nudo en la garganta, lagrimas contenidas y al final  frustración por un día improductivo, dolor de cabeza y probablemente una colitis y no te cuento si la noche no ha sido tan reparadora o si el ejercicio físico se tarda en llegar, puedo continuar en este estado varios días… ¿te ha pasado también a ti?
Trafico, Calor, largas filas, prisa, mal servicio en algún mostrador, problemas que nos agobian, la presencia de alguien menos grato, un cambio de planes, perdidas, deudas agobiantes, las cosas no salen como esperas, comentarios que hieren, un desengaño, despedidas, desilusiones …
 
¿Se puede ser feliz a pesar de tantas cosas que nos pasan?
Es real que todo esto tiene en nosotros una resonancia emocional, es decir, nos afecta aunque no nos detengamos mucho a pensarlo.
Si crees en Dios, todo es mucho más fácil, ¿sabes por qué? Porque El es capaz de llenar todo vacío del corazón, todo cobra sentido, te da su gracia para seguir adelante, tienes la bendita esperanza de saber que no todo está perdido, que eres amada por alguien que no te abandona ni te deja sola y de esta manera recuperas la paz interior… todo vuelve a su sitio.
Pero seas o no creyente, me parece que una idea nos puede ayudar a todas: No está en nuestras manos controlar gran parte de lo que nos pasa. Lo que si podemos y debemos es controlar nuestro interior que para eso Dios nos creó con la razón, la voluntad y los sentimientos. El chiste es armonizarlos. En esto se encuentra la llave de la felicidad.
Según Alfonso Aguiló, el surgir de los sentimientos no cae dentro del dominio directo de la voluntad, es necesario ser conscientes de ellos y entonces aprobarlos o desaprobarlos.
Necesitamos desarrollar una capacidad de reflexión sobre cómo me siento, qué me lo provoca y como me comporto con ello. Muchas veces el fondo de nuestras actitudes tienen que ver por ejemplo, con miedos, sentirnos ofendidas o rechazadas y quizá ni cuenta nos hemos dado de que eso nos hace tener un carácter a la defensiva o agresivo.
Ya hablaremos luego de todo este enredo de la voluntad, la razón y los sentimientos…pero mientras tanto, tenemos un remedio al alcance de la mano: ¡sonreir!
¿No te parece que muchas veces la sonrisa puede ser reflejo de una gran alegría pero que otras tantas el mero hecho de sonreír hace que las cosas comiencen a parecer alegres? Nos provoca una actitud positiva, hay quienes dicen que sonreír rejuvenece, que sonreír descansa y más de un famoso diseñador de moda ha dicho que una sonrisa es la mayor belleza de una mujer.
También se dice que una sonrisa es el mayor tesoro que se puede poseer, que es lo que debe cambiar al mundo y no permitir que las circunstancias nos la empañen. Estoy convencida de que regalar sonrisas a nuestro paso, contagiar paz, alegría y serenidad es de los mayores bienes que podemos aportar a nuestros seres queridos y a la sociedad.
Porque una sonrisa es una línea curva que lo endereza todo.

Acerca del autor

Martha Medina
Martha Medina

¿Qué te puedo decir sobre mi? soy una mujer felizmente enamorada, me encanta la música, leer, correr, la moda, la decoración y la cocina. Totalmente emocionada con este blog, entusiasta amateur de las redes sociales y la opinión pública. Amante de la libertad vivida con la fuerza de la fe. Lucho por sonreír, darme a mi familia, aprender a ser amiga y ser un poquitito mejor cada dia.

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