Demasiado ring ring …

red_phone_old¿Te acuerdas cuando te sabías todos -o casi todos- los teléfonos locales de tus familiares y amigos?
Yo aún recuerdo los teléfonos de mis amigos del colegio, incluso sus cumpleaños.

Y es que hace apenas algunos años, así se acostumbraba. Pocas personas tenían acceso a celulares y los demás nos dedicábamos a ejercitar la memoria numérica y sobre todo la paciencia. Me refiero a paciencia, por el hecho de llamar a un teléfono de casa y si no encontrabas a la persona, dejabas recado o incluso volvías a llamar horas más tarde.

Hoy en día el teléfono móvil (celular) está al alcance de todo mundo, tanto que puedes comprar uno sencillo en la tienda de la esquina. La introducción de los smartphones al mercado revolucionó todo el terreno de los móviles y ahora tenemos toda «nuestra vida» en estos dispositivos. Tenemos teléfono, agenda, calculadora, y millones de aplicaciones que permiten hacer cualquier cosa, como una computadora.

No los estoy criticando, ni pienso hacerlo. Soy una mujer fascinada por la tecnología y encantada de tener un aparato de estos. Lo único que a veces pienso es que a veces me cansa el uso del celular.

No se si has visto o te ha pasado que llegamos a cualquier mesa (de comida, café, trabajo, reunión, banco, … ) y lo primero que hacemos es colocar el celular sobre ella. Esto se ha convertido en una moda. Y es una costumbre de poca elegancia -poca educación-, porque el mensaje que envías al poner tu móvil frente a tu acompañante es que importa más cualquier cosa que ocurra en tu celular más que el motivo por el cual estás en ese lugar.

¿Pero qué pasa cuando estamos solas? Cuando esperas a alguien, cuando estás comiendo sola, cuando vas en un trayecto, incluso cuando vas al baño!!!!
Ni ha sonado/vibrado tu aparato y lo sacas, revisas tu e-mail, whatsapp, Facebook, Twitter y/o cualquier red social por esa ansiedad que corre por las venas?

A esto me refiero con cansancio. A ese cansancio que genera el estar dependiendo de este aparato en todo momento. A traerlo con nosotros las 24/7. Incluso cuando estamos a punto de dormir, y lo dejamos en la mesa de noche, a menos de 1 metro de distancia!!!

¿No les parece excesivo?

 

 

 Te reto a proponernos guardar el celular cuando estamos con alguien.
 Te reto a disfrutar el momento y verle a la cara a nuestro acompañante.
 Te reto a comer, ir al baño y dormir sin el celular a un lado.
telefono

 

Acerca del autor

Tania Leyva
Tania Leyva

Mujer, hija, hermana, amiga, novia; consultora de BI y apasionada por las TI's y las redes sociales y la fotografía. Interesada desde el 2012 por la moda y la dignidad de la mujer, buscando aprender para sacar provecho de la imagen personal de cada una.

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